Cuando una persona contrata un servicio, lo hace con una expectativa legítima: recibir lo prometido en las condiciones, calidad y plazos informados al momento de contratar. Sin embargo, muchos consumidores reciben como respuesta que “el servicio sí se prestó”, como si ese hecho fuera suficiente para cerrar cualquier posibilidad de reclamo. Esta idea, que aparece con frecuencia en el discurso de algunos proveedores, no se ajusta a lo que establece la normativa chilena ni al espíritu de la Ley del Consumidor.
En sectores muy diversos se repiten experiencias de servicios que funcionan de manera intermitente, que se prestan a medias, que se entregan con retrasos constantes o cuya calidad está muy por debajo de lo ofrecido. Aun así, muchas personas desisten de reclamar porque sienten que no tienen base para hacerlo, ya que “algo” se entregó. Esa resignación es parte del problema y contribuye a normalizar prácticas que vulneran derechos.
En esta Pregunta Frecuente de ODECU te explicamos qué derechos tienes como persona consumidora cuando un servicio se presta de manera deficiente, qué obligaciones deben respetar los proveedores y qué acciones puedes tomar si la calidad entregada no corresponde a lo ofrecido.
¿Qué dice la ley sobre la calidad e idoneidad de los servicios contratados?
La Ley del Consumidor establece que los servicios deben prestarse conforme a lo ofrecido, a la publicidad y a las expectativas razonables que una persona podría tener al momento de contratar. Esto significa que el cumplimiento no se evalúa únicamente por la existencia del servicio, sino por su calidad, continuidad, adecuación técnica y resultados esperables. Cuando un servicio se presta de forma deficiente, incompleta o reiteradamente fallida, existe un incumplimiento, incluso si el proveedor dedicó tiempo o recursos a ejecutarlo.
En consecuencia, la expresión “el servicio se realizó” no basta para justificar fallas o malas experiencias. Un servicio prestado a medias o con deficiencias no cumple con el estándar mínimo exigido por la ley. Por eso, la normativa reconoce que la calidad es parte esencial del contrato y obliga al proveedor a responder cuando lo entregado no coincide con lo prometido.
¿Puede el consumidor reclamar si el servicio fue prestado pero con fallas o insuficiencias?
Sí. El consumidor tiene derecho a reclamar cuando el servicio no cumple con lo ofrecido o cuando su ejecución es deficiente. Esto incluye situaciones en que el servicio se presta parcialmente, de manera intermitente o con un nivel de calidad inferior al informado. Reclamar no es exagerar ni “aprovecharse”, sino ejercer un derecho básico: recibir aquello por lo que se pagó.
Además, la ley permite solicitar que el proveedor corrija el servicio, que haga una nueva prestación adecuada, que rebaje el precio o, en casos graves, que el consumidor pueda poner término al contrato. Estas alternativas existen justamente para equilibrar la relación entre proveedor y usuario, y para asegurar que las personas no queden desprotegidas frente a malos servicios.
¿Qué pasos seguir si el servicio fue deficiente y no sabes cómo proceder?
El primer paso es dejar constancia del problema mediante un reclamo formal dirigido al proveedor, describiendo con claridad la falla, el incumplimiento o la diferencia entre lo prometido y lo recibido. Es importante reunir evidencia como correos electrónicos, mensajes, fotografías, documentos contractuales y cualquier antecedente que permita demostrar la deficiencia del servicio. Esta documentación será útil tanto para solicitar soluciones al proveedor como para respaldar eventuales reclamos posteriores.
Si el proveedor no responde o no ofrece una solución adecuada, el consumidor puede acudir al SERNAC o buscar orientación en una asociación de consumidores como ODECU. Estas vías permiten recibir apoyo para ejercer los derechos reconocidos por la ley y, si es necesario, avanzar hacia un reclamo formal o una acción ante el Juzgado de Policía Local.
Si contrataste un servicio y fue prestado de manera deficiente, incompleta o sin cumplir lo ofrecido, contáctanos a nuestro Servicio de Atención al Consumidor (SAC).
